las moscas se dejan oír
entre tumbas se encuentran
se creen dueñas de la gloria
Miles de sufrimientos rojos
los espinazos se congelan
las piernas tiemblan
cada puntazo parece volver a herirlos
Miles de alivios rojos
el hálito se escucha
los músculos ceden
los corazones vuelven a latir
Miles de suplicas rojas
las miradas se elevan
las gotas recorren las frentes
los rosarios son estrujados
Miles de esperanzas rojas
los diablos se evangelizan
San Lucas se eleva
el milagro les concede
Miles de alegrías rojas
la marea explota
las lagrimas cambian su sentido
las moscas callan sus zumbidosNota: el caluroso 24 de noviembre de 2002, y a falta de una fecha para la finalización del Torneo Apertura, Boca le ganaba a Independiente en la doble visera y lo alcanzaba en la tabla de posiciones. Fue una gran tarde la que vivimos junto a mi padre y mi primo con quienes nos encontrábamos en el codo. Desde ahí pudimos ver de frente, como Pusineri se elevaba en el medio del área para hacernos sentir campeones.